Acerca de mi

Soy Javier Ferrer González.

Actualmente trabajo como desarrollador web backend en Uvinum, estoy finalizando el Grado en Ingeniería Informática en la FIB-UPC y doy clases en el Máster de Programación Web de Alto Rendimiento de LaSalle BCN.

En este blog encontrarás posts sobre internet, programación y reflexiones variadas.

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Acerca de mi

Qué hacer para que un proyecto web fracase

Ahora que abundan los posts explicando dificultades técnicas de exitosos proyectos web o deslumbrando con números abrumadores, echo en falta artículos destinados a los primeros pasos a nivel “profesional” de cualquier desarrollador web.

Por suerte, cuento con el caso perfecto para poner ejemplos concretos de puntos que pueden salir mal, así que con la perspectiva que da el paso del tiempo voy intentar exponer lo que podríamos considerar como las principales causas de un pequeño fracaso.

Para ponernos en situación, voy a exponer el caso desde mi experiencia concreta, que es la que mejor conozco y así hago algo de autocrítica, que de vez en cuando ya va bien 😀

Un gañan desarrollando

Un gañan desarrollando

Resulta que llega ese día en el que, si bien hasta el momento te habías movido en esto de la programación y el desarrollo web por una motivación puramente vocacional y sin ánimo de lucro, resulta que tienes que empezar a enfocarte profesionalmente a ello, así que como las ofertas de trabajo no llueven del cielo, decides empezar por hacer algunos trabajos “a lo freelance” (que además, ya sólo por el nombre, es como algo cool y bohemio-molón).

 

El primer proyecto que se me presentó, se trataba de una página básica para una empresa que hasta el momento no tenía presencia web. El caso era sencillo y venía al dedo, simplemente tenía que venderles la idea de una página típica con secciones del tipo quiénes somos, qué hacemos, dónde estamos y contacto.

En mi caso tenía la opción de montar la web con un CMS o desarrollarlo todo desde cero. Así que como había hecho un pequeño proyecto con CodeIgniter, decidí llevarlo a cabo a medias con una compañera y plantearlo, ya no como un trabajo en el que nos moviera exclusivamente la recompensa económica (el cliente era una empresa que estaba empezando y no había de donde rascar mucho), si no que la rentabilidad iba a estar más en los conocimientos adquiridos y el código aprovechable para futuros proyectos.

 Suena bonito, pero la realidad fue que echamos horas como condenados y del código que salió de ahí no se puede reutilizar ni los dólares de las variables.

Por si fuera poco, como hay momentos en los que uno se envalentona, pues aún no sé por qué, pero la cuestión es que decidí que lo mejor sería contar con una sección de noticias donde ir publicando las novedades del catálogo, ofertas, etc.

Como consecuencia de todo esto, tenemos:

  • Desarrolladores “novatos” con un proyecto por delante a hacer completamente desde 0 (diseño, maquetación y programación, que hemos venido a jugar).
  • Un cliente que, por desconocimiento del medio, no define claramente unas líneas claras a seguir (algo que a priori puede parecer positivo, pero que en el caso que nos ocupa, no lo fue).

Partiendo de esta base, el fracaso está servido en forma de:

  • Especificación de requisitos alejada de las necesidades reales.
  • Desarrollo con un 80% de complejidad a nivel técnico “gratuita” (creación de categorías para las noticias por AJAX y mil pijadas más muy molonas y tal).
  • Estimación de tiempos (muy) erronea, provocando que si las expectativas económicas ya eran bajas, sean desastrosas.

Todo esto finalmente resulta en que ninguna de las partes involucradas en el proyecto se queda con una buena sensación del mismo.
El cliente porque a pesar de que tiene una herramienta útil, no es práctica para él; y tú porque has perdido tiempo => dinero y lo más importante: un gran esfuerzo invertido en desarrollar una aplicación que va a tener impacto cero, un trabajo que sabes que está destinado a ser reemplazado a medio plazo.

Así entonces, si intentamos ser constructivos nos encontramos con los siguientes puntos positivos:

  • Has ganado experiencia en el desarrollo de aplicaciones, algo realmente útil ya que (en su momento) CodeIgniter apuntaba a ser un framework extendido y, si lo abstraemos al nivel de paradigma de programación, se basa en MVC, con lo que por ahí aún nos salvaríamos.
  • Has tenido que lidiar con reuniones con un cliente serio, logrando convencer y vender funcionalidades encareciendo el precio final por el simple hecho de que te ponía intentar desarrollarlas.
  • Has ganado experiencia en el trabajo en equipo, intentando repartir las tareas de forma equitativa pero sin perder de vista el punto didáctico ya que era la principal motivación.
  • Tienes la posibilidad de escribir un post como este de aquí a 3 años y algo 😀
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